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LA MUJER ONLINE - SALUD MENTAL Y ESPIRITUAL


Gracias a la colaboración de nuestra querida amiga y colaboradora la Dra. Roma Bettoni. podemos ofrecerles esta sección, aqui podreis conocer u poco la salud mental y espiritual para poder lograr un grado de aceptación y bienestar saludable. Si tienes algún artículos que enviarnos no dudes en hacerlo.

LA MUJER ONLINE - SALUD MENTAL Y ESPIRITUAL


LLEGO EL FIN DE AÑO
Dra. Roma Bettoni

Parece mentira pero llegó la Navidad y el Fin del Año. Ahora, por lo menos en mi opinión y en la de tantos otros, se terminan el siglo y el milenio. Buena ocasión para celebrar. Si lo hiciste el año pasado, repetirás el festejo.
Llegó diciembre, mes de las "fiestas tradicionales" como les llama uno cuando se encuentra con alguien que no es cristiano. La realidad es que se termina el año, para la gente de todas las religiones y se celebra la Navidad, el nacimiento de Jesús para los cristianos. Llegó el momento de los balances, de las compras y los regalos, de las listas de deseos para que traigan Papá Noel y los Reyes Magos.

Es el momento de la reaparición del nuestro niño interior que nos hace ilusionar con que todo está bien, con que todo mejorará y con que vendrán los Reyes Magos y nos traerán regalos y buenas noticias.

En muchos países del mundo y precisamente Uruguay es uno de ellos, se ha vivido un año difícil. En este pequeño país hemos sufrido la inundación, la sequía, la aftosa de algunos animales, los problemas económicos de Brasil y de la Argentina, nuestros vecinos. Muchos han quedado mal, algunos han perdido sus trabajos y sus ilusiones. Muchos jóvenes que no ven salida emigran dejando no sólo al país sin ellos sino a sus familias sufriendo y extrañando; van a países donde les prometen el oro y el moro y se encuentran con tareas poco dignas, cuando no rayanas en la ilegalidad. En algunos lugares ni siquiera son bien recibidos. Pero a tanto ha llegado la desilusión y la falta de metas. Todos en menor o mayor medida nos hemos contagiado de ese desánimo y para los más débiles es más difícil encontrar el antídoto para tanto dolor.
¿Cómo se puede desde unas humildes páginas, decirles a los jóvenes y a los no tan jóvenes, a los adultos y a los decididamente mayores, que no está todo perdido? ¿Cómo se puede ayudarlos a recuperar la esperanza? ¿Dónde quedó la fe para ir a buscarla?
Esperanza es la expectativa firme de que algo bueno sucederá. Nadie tiene esperanza de enfermarse o de sufrir un accidente. La esperanza está vinculada a las cosas buenas. Dice el refranero popular que la esperanza es lo último que se pierde, y resulta claro que así sea, porque si perdemos la expectativa de que algo bueno acontecerá, la vida pierde su sentido.
El desafío es recuperar la idea de que cosas buenas se avecinan; es darle nuevamente valor a la vida, es extraer de todas las malas experiencias las enseñanzas que pueda encerrar. Es reconocer que entre todos podemos y que en solitario, en nuestra vida personal si queremos podemos. Por supuesto que para ello se necesita una alta dosis de confianza en uno y en algo superior que nos ayudará a salir.
La esperanza se vincula con la fe. Porque la fe es la certeza de que algo bueno sucederá. Quien tiene fe no está solo; quien tiene fe en sí mismo, y en algo superior sabe que los malos momentos son sólo apariencias de malas realidades duraderas. Conoce que la verdadera esencia no ha sido tocada y a ella puede remitirse para recuperar la esperanza y para contagiar a los demás. Porque aunque suene extraño la desesperanza se contagia como una epidemia y rápidamente abarca hasta a quienes no tienen argumentos reales para quejarse.
¿Qué te parece si cargas tus baterías y reviertes tu visión tan pesimista, dándole otra oportunidad a la vida para que te haga feliz? ¿Qué me dices de fijarte en todas las cosas buenas que tiene este bendito país y minimizar todo lo que últimamente has estado exagerando?
Si tu lugar en el mundo no es Uruguay y perteneces a alguna otra parte donde la celebración cuesta menos: ¡te felicito! Y a la vez te sugiero que no pierdas el tiempo y la energía buscando errores donde no los hay. Muchas veces nos cuesta ser felices porque no estamos acostumbrados a merecernos lo mejor.
Mi deseo: Vivas donde vivas y pertenezcas a la sociedad y cultura que sea no desperdicies ni un segundo la posibilidad de ser feliz.

¡Que tu realidad para el año 2001 esté a la altura de tus sueños y que éstos sean bien altos!